Por qué NO regalar en fechas señaladas

Hoy te quiero invitar a la reflexión. Soy consciente de que este artículo quizás no sea el más popular que he escrito en el blog, pero no importa. Quiero que pienses en lo que vas a leer a continuación. Es posible que en algún momento del artículo te sorprendas estando de acuerdo con algunas de las cosas que te voy a decir. Hablemos sobre si es necesario regalar en fechas indicadas por el calendario, o no. ¿Tú qué opinas?

Aclaración acerca de los regalos

Mucho ojo con este artículo. No estoy diciendo que esté mal hacer regalos, ni mucho menos. A mí, como a cualquier otra persona, me encanta que me hagan regalos, y también regalar a otros. Ver los ojos iluminados de alguien a quien le ha hecho ilusión un regalo, es una de las mejores sensaciones del mundo. Pero, por eso mismo, porque he aprendido a entender lo que debe ser un regalo, quiero hablarte de por qué no deberías regalar en Navidad, por poner un ejemplo de fecha “indicada”.

A continuación, te voy a hablar de los motivos por los que creo que regalar en fechas específicas, como San Valentín o Navidad, no son todo lo geniales que debería ser un regalo. Pero para entender el artículo primero quiero que recordemos lo que es un regalo: algo que nos sale del corazón darle a otra persona, porque la apreciamos y queremos hacerla feliz.

Me encantan los regalos, pero aún más si nacieron de la persona, y no de una fecha.

Los regalos de Navidad ¿son necesarios?

La Navidad es, para quienes la celebran, una época de “paz y amor”, de “generosidad” y de ser “felices” pasando tiempo al lado de los seres queridos. Esto está muy bien, si no fuese porque se limita a una época del año eso de ser “generosos”, “amorosos” y también lo de “pasar tiempo con las personas que quieres”.

Además, en todo este revuelo de amor, los regalos se han convertido en los protagonistas. Hasta el punto de que las Navidades son una época de todo lo que dije antes, pero sobre todo, son una época de intercambio de regalos. Pregúntale a cualquier niño que celebre la Navidad qué es lo que más le gusta de ella y seguramente los regalos sean una de las primeras cosas que te diga. Eso de pasar tiempo con los abuelos que pronto dejarán de estar, pasa a un segundo plano porque los regalos son los protagonistas.

Es más, y voy toda loca pero me atrevo a decir, que en épocas como la Navidad, se conectan automáticamente el nivel de “amor” con el nivel de los “regalos”. Llegando a pensar que si alguien no nos regala es porque no nos tiene en cuenta, o directamente no nos quiere. Quien habla de Navidad, habla de San Valentín o cualquier otra de estas “fechas especiales”.

Los regalos en fechas definidas se hacen por una cierta “obligación” o por “compromiso”.

Regalar aunque no tengas dinero

Una de las cosas que más me llama la atención de los regalos en Navidad es que muchas personas se endeudan con tal de hacer los mejores regalos. Con los avances tecnológicos que hay, los mejores regalos suelen ser carísimos. Por ejemplo: ¿Cuánta gente regalará estas navidades el iPhone X, que cuesta sobre los 1.200€? ¡Es una locura!

Es tanto el afán por regalar “lo mejor” que muchas personas buscan dinero donde no lo hay, para hacer el regalo. Luego, se pasan todo un año pagando un regalo que hicieron, y que muchas veces ni siquiera se valora en igualdad al esfuerzo que ha costado.

Esto no solamente hace que la persona que regala tenga más problemas económicos aún, sino que además la pone en una situación de mucho estrés: hay que pagar los regalos durante meses, para cuando llegue de nuevo diciembre volver a endeudarse por los regalos del año siguiente.

Además, se agrava la situación cuando hay que regalar no solamente a los más cercanos (como si fuese poco), sino que se unen a la lista de “regalos de compromiso” personas que no vemos en todo el año, y que probablemente cambien el regalo cuando empiecen las rebajas.

El coste de los regalos hace que muchas veces las personas se endeuden por regalar lo mejor.

¿Qué hay de la sorpresa al regalar?

Como dije antes, regalar o recibir regalos en Navidad no es ninguna sorpresa. Sabes que te van a hacer regalos, y muchas veces la sorpresa (y el desencanto) viene cuando alguien por el motivo que sea no te regala nada. “¡Cómo se atreve! ¡Si es Navidad! ¿No se acuerda de mí, o qué?”

Regalar en épocas del año como esta no le da ninguna sorpresa a quien recibe el regalo. Además, la sorpresa se desvanece por completo cuando la persona nos dice “quiero que me regales esto y esto”. ¿Qué sorpresa hay en abrir un regalo que ya sabes lo que es y cuándo llegará, porque lo pediste?

¿No sería infinitamente más bonito hacer un regalo sorpresa en un momento en que no se espere en absoluto? Imagina que tienes un hijo al que, en lugar de hacerle regalos por Navidad o Reyes, le regalas lo que más desea, por ejemplo una PS4, un día cualquiera cuando llega del colegio. ¿Te imaginas qué sorpresa tan bonita? Seguro que se emociona mucho más que si te lo pidió para el día 6 de enero y se lo das “porque toca regalarle al niño”.

Regalar en fechas como estas le quita toda la espontaneidad y la sorpresa al regalo.

La creencia del “merecimiento”

Todo esto que he dicho hasta ahora tiene una consecuencia: la creencia de los niños de que merecen recibir regalos en Navidad solamente porque llegó la fecha señalada. Además, ya no basta con hacerles un regalo, tiene que ser “lo que el niño quiera”. Y sobra decir que los niños cada vez tienen gustos más caros.

Cuando yo era pequeña no se regalaban tablets de 400€, móviles de 1.200€ o consolas de 300€. Aunque creo que fui de las últimas generaciones de las que se puede decir eso. Sinceramente, no sé cuánto costaban los regalos que me hacían a mí. Pero sé que mis padres hacían grandes esfuerzos por comprar esos regalos, y yo no siempre era todo lo agradecida que debía, en parte porque al ser una niña no veía su esfuerzo. Y, para colmo, encima de que los padres son quienes se desloman para comprar los regalos,  las “gracias” se las llevan los “Reyes Magos” o “Papá Noel”.

Regalar en una fecha indicada, provoca que los niños se piensen que merecen el regalo. No importa cuánto esfuerzo te costó comprarlo. No importa si el motivo por el que no pudiste regalarlo es porque no te lo podías permitir aunque hiciste todo lo posible. Regálale lo que quiere, o en muchos casos tendrás una buena pataleta.

Regalar por Reyes o Navidad hace que nazca un sentimiento de merecimiento, muy poco agradecido.

Entonces ¿Cuándo regalar y por qué motivo hacerlo?

Para resumir: en mi opinión, regalar en fechas como Navidad, San Valentín, etc. no solamente hace que gastes más dinero (recuerda que las rebajas casualmente comienzan después de Reyes), sino que te crea una obligación totalmente innecesaria de regalar porque “hay que hacerlo”. Los regalos no nacen del corazón en muchos de los casos, y son monótonos, sin sorpresas. Entonces ¿cuándo pienso que se deberían hacer los regalos y con qué motivo?

En mi opinión, deberías hacer regalos cuando te apetezca. Cuando te sale del corazón hacerle un regalo a esa persona especial que tanto quieres. Cuando sabes que el regalo le va a gustar y quieres ver ese brillo de emoción en los ojos de alguien que recibe un regalo sin esperarlo. El motivo de hacer un regalo es que QUIERES Y TE APETECE hacer un regalo. No importa si es 9 de marzo, 24 de septiembre o 3 de diciembre.

Podemos hacer regalos en cualquier fecha del año, no es necesario atenerse a una fecha estipulada por quien quiera que lo haya decidido así. Regala de forma espontánea. Dale una verdadera sorpresa a esa persona. Esos regalos demostrarán que te has acordado de ella cualquier día del año y que además la quieres, la aprecias de verdad y has querido hacer el esfuerzo de regalarle algo.

Los mejores regalos son los que te salen del corazón en cualquier momento del año.