¿Qué es Perdonar y cómo hacerlo?

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❝¿Qué es perdonar? 🤔 ¿Cómo se puede perdonar a alguien que nos ha hecho mucho daño y por qué es tan importante hacerlo cuanto antes? 💔❞

Tiempo de lectura 5:40 min.

¿Es posible perdonar a quien no pide perdón? ¿Tú qué opinas? En los últimos años, he tenido la oportunidad de hablar del perdón con muchas personas, y hay opiniones para todos los gustos. 

Hay quienes dicen que son capaces de perdonar cualquier cosa, porque así se alivian a sí mismos. Y también quienes comentan que hay traiciones que son imperdonables, y que no disculparán a quien les ha hecho daño, ni siquiera aunque les pidiera perdón de rodillas. 

En este artículo no te voy a dar la clave del perdón. No estoy intentando darte las respuestas mágicas a todas tus preguntas, o una receta que alivie el dolor que te ha causado una persona. 

Como sabes si eres un/a lector/a habitual del blog, yo no soy una gurú ni una experta en el perdón. Pero quiero hablarte en este artículo de lo que he aprendido acerca de perdonar: qué significa perdonar, cómo se hace y cuáles son sus beneficios. 

¿Qué es perdonar? 

En algunas ocasiones, yo misma he dicho que perdonar significa olvidar lo que nos han hecho. Pero la realidad es que perdonar no tiene por qué implicar que olvides lo que ha ocurrido, o que deje de importarte. 

Simplemente, significa que dejas pasar esa ofensa o falta, y dejas de pensar en recibir una compensación por ella, sea por medio de la venganza, o guardando rencor. Por eso, cuando perdonas a alguien que te ha hecho daño, no guardas resentimiento ni esperas que te compense. 

Perdonar es como dejar de exigir el pago de una deuda. Cuando alguien te debe dinero y quieres cobrarlo, puede que le recuerdes a menudo que tiene una deuda contigo. Sin embargo, si un día decides que ya no quieres cobrar la deuda, lo dejas pasar. No se lo recuerdas y, aunque no olvides que te debió dinero en algún momento, ya no estás esperando que te pague. 

¿Qué NO es perdonar? 

Perdonar un daño que otra persona nos ha hecho puede parecer muy difícil. Pero recordar lo que NO estás haciendo cuando perdonas, te puede facilitar la tarea de disculpar, incluso a quien no se ha arrepentido: 

  1. Cuando perdonas una ofensa, no significa que estés aprobando esa ofensa, como si fuese algo positivo. Por ejemplo, si tu esposo te engaña con otra y lo perdonas, no significa que te parezca bien que te haya engañado. 
  2. Perdonar no significa que estés dispuesto a que te tomen el pelo en el futuro. Imagina que has invitado a un amigo a tu casa, le has dejado solo y te ha robado dinero. Te enteras, te pide perdón y tú decides perdonarle. ¿Significa eso que tengas que estar dispuesto a volver a dejarlo solo en tu casa con el dinero a la vista? No. 
  3. Tampoco significa que actúes como si la ofensa no se hubiese cometido.

Perdonar no es olvidar y no hay por qué perdonarlo todo

Ya hemos visto que perdonar no es olvidar, sino dejar pasar la ofensa que nos han hecho y no guardar rencor por ella. 

Pero, ¿es necesario que perdones cada pequeña ofensa que te hacen? Es probable que no. Puede que no sea necesario que te ofenda cada pequeña acción. 

Si crees que estás teniendo que perdonar demasiadas cosas, piensa en si el motivo de que tengas que perdonar tanto es que te ofendes por todo. 

¿Cómo puedo perdonar una ofensa? 

Como vengo comentando todo el artículo, perdonar no siempre es fácil; pero casi siempre es necesario. 

Si alguien te ha ofendido y te está costando demasiado perdonarle, puede que te vengan bien algunos de los siguientes consejos: 

  1. Recuerda lo que no significa perdonar. Recordando lo que hemos visto en el punto anterior, y teniendo en cuenta que el perdón no es un signo de debilidad, sino de madurez, te será más fácil perdonar los errores de otros. 
  2. Sé comprensivo. Todas las personas nos equivocamos, y probablemente tú también hayas ofendido gravemente a otros en más de una ocasión. ¿Qué esperas de quien te ha ofendido? Si la respuesta es “que no se equivoque”, creo que necesitas darle una vuelta a tu forma de ver el mundo en el que vives. 
  3. Pregúntate si lo que ha ocurrido es tan grave. Puede que, como te comenté en el punto anterior, la ofensa no haya sido tan grave como para que requiera que perdones. Simplemente, puede que dejando de ser tan quisquilloso puedas dejarlo pasar. 
  4. No lo dejes para mañana. Muchas veces dejamos pasar las cosas y dejamos que el tiempo “enfríe” los asuntos. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, dejar enfriar una situación incómoda no resuelve la situación. Solamente aleja a los buenos amigos. Por eso, en vez de dejar pasar el tiempo, actúa con rapidez y perdona la ofensa para que el problema no se haga mayor. 

Los beneficios de perdonar a los demás 

Perdonar a quien te hizo daño tiene muchos beneficios, tanto para los demás, como para ti y tus relaciones. 

En primer lugar, te ayuda a desterrar sentimientos negativos del corazón. Cuando no perdonamos una ofensa, los sentimientos como la ira o el odio se van haciendo cada vez más hueco en nuestro corazón, y debilitan otros sentimientos positivos. 

Por otro lado, te hace darte cuenta de que todos cometemos errores. Absolutamente todas las personas del mundo somos imperfectas y podemos hacer daño a los demás. Perdonar te baja de una nube de superioridad, y te enseña que puedes ser mucho más comprensivo y humilde.

Además, perdonar te ayuda a mantener una buena salud, ya que como vimos antes, las emociones negativas que albergas al no perdonar a otros pueden arraigarse en tu interior y causar problemas de salud. 

Por último, pero no menos importante, perdonar te ayuda a tener mejores relaciones con tu familia y tus amigos, además de darte paz interior

Cuando perdonas una ofensa, es como si te quitaras de encima una carga de cien kilos. Te alivia, te da fuerzas y te hace sentir muchísimo mejor. 

¿Y si el que tiene que pedir disculpas soy yo?

¿Qué pasa si el que ha cometido una ofensa eres tú y tienes que pedir perdón para solucionar la situación? 

Si has pensado en ideas como “dejar enfriar la situación” o “dejar que el tiempo haga su trabajo”, lo mejor es que las deseches cuanto antes. Estos pensamientos no te ayudarán a solucionar la situación. 

Debes pedir perdón cuanto antes. Muchas veces estamos años peleados con una persona por no haber pedido perdón al instante de cometer la ofensa. Y lo que al principio podía ser una sola palabra mal dicha, totalmente insignificante, se puede haber convertido en una gran bola de demolición para la relación. 

Por eso, en vez de dejarlo estar, pide perdón cuanto antes. Y, cuando lo hagas, ten en cuenta los siguientes puntos: 

  • Sé sincero. Empezar una disculpa diciendo mentiras, o excusando tus acciones no es la mejor manera. No llegarás a buen puerto si tratas de tapar tus propios errores.
  • Céntrate en las cosas que tú hiciste mal. Cuando te disculpes, no saques a la luz los defectos o errores que cometió la otra persona. Simplemente, céntrate en lo que tú hiciste mal y los errores que cometiste tú. Si el otro tiene que disculparse por algo, lo hará él mismo y sacar a la luz sus errores solo agravará la situación. 
  • Ten presente la finalidad de la disculpa. Si es restablecer la situación o hacerle ver a quien le fallaste que estás arrepentido, tenlo presente durante toda la disculpa. Si mantienes en mente la finalidad de tus disculpas, te será más fácil no caer en los reproches y echar más leña al fuego. 
  • Piensa en cómo hiciste sentir a la otra persona. Una de las mejores maneras de llegar al corazón de alguien a quien le estás pidiendo disculpas es pensar en cómo debió sentirse cuando la traicionaste o la ofendiste. Quizá perdió su confianza en ti, o se sintió dolida en lo más profundo. Tener eso en cuenta mientras pides disculpas, hará que expreses mucho mejor tu arrepentimiento. 

No dejes que pase un día más 

Como conclusión, quiero hacer un pequeño repaso de las ideas más importantes del artículo.  

En primer lugar, perdonar no significa olvidar, aprobar la acción o pretender que nos tomen por tontos. Perdonar significa dejar pasar la falta y no buscar una compensación por ella. 

Por otro lado, si constantemente nos están ofendiendo, es posible que debamos analizarnos a nosotros mismos: ¿será que nos ofendemos con facilidad? 

Y, para terminar, si queremos pedir perdón por un error que nosotros hemos cometido debemos tener cuidado de no echar más leña al fuego. 

¿Conclusión? Pienso que, tanto si tenemos que perdonar como si tenemos que pedir perdón, debemos hacerlo cuanto antes. No dejar pasar un día más enfadados con nuestra familia o amigos, y tratar de hacer las paces o perdonar lo más pronto posible.

¿Y tú qué opinas? ¿Te han ofendido de una manera tan fuerte que no eres capaz de perdonar? ¿Crees que el error que cometiste es tan grave que no te podrán perdonar? ¡Cuéntame en los comentarios tu experiencia!

Autora: Bea Martín

Hola, soy Bea! Mi pasión -y mi profesión- es escribir. También me encanta el mundo audiovisual, la fotografía, hacer crochet y el snorkel. Este es mi blog, donde me expreso e intento ayudar a otros a mejorar su vida en sus diferentes facetas.

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1 Comentario

  1. Raquel

    Me parece un punto de vista interesante, siempre habia pensado que perodnar y olvidar era lo mismo y me sentia incapaz de hacer una cosa porque era incapaz de la otra… Gracias

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